Afuera el cielo lucía oscuro, pero de pronto tomaba formas, eran texturas perdidas que se iluminaban como si se multiplicara la intensidad de muchas ampolletas económicas, quizás podían verse cámaras fotográficas en sus más variadas formas y colores desfilando entre las nubes negras para luego lucir su inconfundible luz, y un constante acecho por ese ruido que desea ser mordido por el viento y desparramarse en el aire de forma desmesurada. En tanto en una de las habitaciones el aroma a habano era intenso, ellos ahondaban cada vez más su boca para luego botar decididamente la niebla contaminada y avanzar en el juego, Don Martin Bahamondes miraba atentamente a Cristobal Amaro, ambos jugadores tenían sus cartas sobre la mesa, hay silencio, solo se oyen sus bocanadas, y el tenue raspaje de sus dedos extremadamente secos, como los más calculadores jugadores que jamás antes se conoció en la fría e invernal sesión nocturna de la calle 0 del Barrio de Aranjuez, sus vestimentas los hacían parecer como ejecutivos de la banca, o como herederos de la más cordial clase alta de la segunda capital de Chile. Mientras este juego se torna más tibio, en el tercer piso de la casa, tres periodistas tratan de confabularse para lograr un punto de inflexión y lograr escudriñar con una cámara de avanzada lo que estaba aconteciendo, Don Jaime Cifuentes logra apreciar la trampa del joven apuesto. Amaro, tiene nombre de amor y desazón, de mente frágil y no calcula con precisión, no sabe diferenciar entre impulso y talento, quizás lo lleva en la sangre pero nadie le ha enseñado a descubrirse a sí mismo, él es quien inicia la dura batalla, puntualiza el misterioso relator que dirige la vivaz operación.

En la tabaquería las cosas no iban bien, se quiere llegar a la transacción, pero los apostadores de la fila no pueden diferenciar entre ganador y perdedor, mientras las máquinas en el cielo comienzan a brillar y unos pequeños golpes de árboles que empujan sus ramas en el techo avecinan una tormenta de viento y lluvia los ánimos se comienzan a inquietar, los guardias siempre listos fuman descontroladamente esperando el desenlace final, de súbito, dos aces en la mesa y todo hacía preveer que Cifuentes estaría equivocado, las mujeres miran con cara de deseo al apuesto Amaro quien ríe como el gran ganador de la jornada, mientras Bahamondes pasea su lengua de un costado al otro de su bigote casi quemado y clava su mirada penetrante en las mangas de Cristobal, Haz hecho trampa, y has dejado la huella casi por completo, le dice. Todo queda en silencio, y después de 10 segundos en el edificio de al lado el dedo índice de quien sería el franco tirador es cazado por una rata que sale de la nada y comienza a morder la uña de quien a la hora ya estaba deshecho por los nervios y engancha, ¡Bang! La lluvia alcanza a dejar una leve gota al tiro que viaja rápidamente cruzando toda fuerza del viento que fortalecido por su inyección rompe el vidrio y se clava en la cien del joven apuesto que ya no podría tener la noche lujuriosa con aquellas damas que esperaban el final del juego. Luego del incidente se siente mas ruido, lluvia de disparos se hacen sentir dentro de la habitación de juego, los periodistas del tercer piso logran grabar todo lo acontecido, sin saber lo que estaba pasando y desfiguradas caras hacen notar que todo se descontrola, cartas vuelan por el aire, todos desenfundan sus armas y disparan a quema ropa, un vaso de whisky es el principal protagonista de los impactos que atraviesan cuerpos, los sombreros vuelan como si fuera un acto de magia en algún teatro repleto de ojos atónitos, las puertas se rompen con brutal fuerza y llegan más hombres que disparan hasta no dejar nada en pie, amaro es acribillado por más de 10 tiros en su cuerpo, mientras Don Martín y sus hombres son los grandes ganadores de una sesión que parecía simple juego de amigos, y el deposito queda en la balanza. De pronto se sienten pequeños tics por todos lados, nadie sabe que es, puede ser una letal bomba que estaba a punto de estallar dando por finalizado el intento de trampa que amaro intentó hacer o también podía dar pequeñas señales que Cristobal dejó en caso de que perdiera e intentaran asesinarlo, o podría ser la lluvia que golpeaba las ventanas de la habitación, todos miran a su alrededor, buscando lo que emite ruido, sus caras trémulas, el sabor del whisky ya no está en las bocas, pues se aprecian jadeando y no hay gota que disfrutar, exceptuando por aquel vaso que aún tiene su contenido y que observa sin ser visto por nadie, los gangs –como eran conocidos aquellos asesinos – son fotografiados por las cámaras de los periodistas del tercer piso, flashes automáticos que son disparados mientras los relámpagos brillan desde lo alto del cielo, cámaras que aparecen desde el techo, desde las paredes, dibujando el peor de los escenarios para Bahamondes y Compañía, la luz se va y llega, y todo el plan de aquellos acérrimos profesionales cumple su objetivo, todos corren por pensar erróneamente que se trata de una Bomba, la habitación queda desierta, con un rústico olor entre sangre, pólvora, alcohol y sudor.
Ya todo en calma aquellos planificadores del ataque perfecto – como al día siguiente sería conocida la noticia en los periódicos de la ciudad – bajan lentamente hasta el lugar del acontecimiento, sin tocar nada, llegan al vaso de whisky, desactivan el control que hizo que las cámaras de fotos se activaran tanto del techo como de la pared, y ven el cuerpo ensangrentado de Amaro, lo levantan y desenfundan su ropa, quitan algo de piel muerta, y donde debería existir el cuerpo sin vida, huesos rotos, un corazón humano, se esconde un robot programado para la hazaña, voltean y llega Cristobal Amaro en carne y hueso, felicidades muchachos, tendrán la recompensa por lo que hicieron, esto será conocido por todo el mundo Gangster y ustedes serán aquellos seres anónimos que acabaron con la mayor fuerza que tuvo por años el más poderoso de la familia bahamondes, son los héroes de Chile, finaliza.
Al siguiente día la policía detiene a bahamondes y sus secuaces, todos maltratados son llevados a la cárcel donde serán ejecutados por los mas de mil asesinatos sin descubrir que ellos contaron, la mayor mafia que corrompió a la mayor clase política de la ciudad son erradicados, todos los periódicos cuentan la noticia con detalle y las radios locales ya hablan de una masacre fallida estampada de aquel grupo de hombres que se creía invencible, por su parte los periodistas quienes planearon todo son extraditados por el gran poder de la justica del País, donde podrán llevar a cabo las más grandes operaciones mundiales, todos hablan del desconocido grupo que caza gansters por todos los rincones del planeta.

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